El animal más antiguo. Sin los peces, nuestra evolución sería póco más que un circunloquio de cromosomas bailarinas entre químicos y gases. Alguna vez has hecho el ejercicio mental de ponerte en las aletas de un pez? Apaga la luz e imagina la profunda oscuridad del oceano. Siente el frío resbalando por tus escamas. Escucha el tenebroso silencio. Qué objetivo puedes servir, qué metas puedes perseguir. Una corriente te arrastra, sientes una gran sombra moverse a tu derecha. Pasa derecho y no parece notarte. Momentos después, descubres una lombriz brillante en frente tuyo. No habiendo comido en todo el día, decides alimentarte con él. Momentos después, fuera de tu hábitat natural, recibes un golpe en la cabeza por el maso de un humano.